Al fin: pruebas de que para una colonoscopia es mejor anestesiar que sedar

Todos tenemos un miedo lógico y normal a sentir dolor. Esto último es inevitable en multitud de procedimientos médicos diseñados para mantenernos sanos. Pero, a veces, lo mejor es no sufrir en absoluto

El Confidencial 21, junio 2019 Álvaro Hermida

Según la Sociedad Española de Oncología Médica, el cáncer de colon será en este año 2019 el que más nuevos casos presentará. Nada más y nada menos que 44.937 nuevos pacientes se esperan. Además, es uno de los más peligrosos, pues es asintomático hasta que está avanzado y su proximidad al torrente sanguíneo solo facilita su expansión. Es por esto que, junto al de mama y al de próstata, se realicen pruebas diagnósticas con ausencia de síntomas para detectar a tiempo la aparición del cáncer de colon. La más común de ellas es la colonoscopia, que consiste en indroducir un tubo (que en su extremo tiene una cámara) por el recto para que recorra el intestino grueso (colon) y permita a los médicos examinar el estado de las paredes intestinales y, en el caso de ser necesario, eliminar pólipos y sobrecrecimientos que podrían, en algunos casos, tratarse de cánceres. Se recomienda, a partir de los 50 años, hacerse una colonoscopia al año y en el caso de tener antecedentes familiares (o episodios de pólipos anteriores), hacerlo a partir de los 40 años de edad.

El test de Apgar… tiene nombre de mujer

El test de Apgar valora la viabilidad del recién nacido en los primeros minutos de vida

virginia apgar

Sí, Apgar es un apellido, el de una Dra. en anestesiología, de nombre Virginia.

Con vocación de cirujano, el sexismo imperante en los años 30 del siglo XX la llevó hacia la anestesiología, de la que se convirtió en pionera. También asentó las bases de la medicina perinatal con la mejoría de la atención al recién nacido y el estudio de las malformaciones congénitas.

Su famoso test de Apgar nació de una determinación: los niños que nacían en su quirófano no dejarían de respirar.

“Nobody, but nobody, is going to stop breathing on me!” 

Virginia Apgar

(¡nadie, absolutamente nadie, va a dejar de respirar en mi presencia!)

Para ello desarrolló un método que le permitía, de forma rápida y sencilla, valorar la viabilidad del recién nacido. El test de Apgar se publicó por primera vez en el número de julio-agosto de 1953 de la revista Current Reasearches in Anesthesia and Analgesia con el título «A Proposal for a New Method of Evaluation of the Newborn Infant.» – la elegancia y sencillez del estudio acrecientan la admiración de quien lo lee – y enseguida empezó a utilizarse en todas las maternidades.

El test de Apgar redujo la mortalidad neonatal y asentó las bases de la neonatología moderna. En palabras de la propia Apgar, lo que pretendía con su método era una clasificación simple y clara del estado de los recién nacidos para poder comparar los resultados de las distintas prácticas obstétricas, de las pautas analgésicas y de la resucitación del recién nacido.

La historia del test de Apgar

CARTA ABIERTA DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA AACM

6/04/2018

Queridos compañer@s:

cartaLa AACM es una entidad fundada en Noviembre de 1995, los que formamos parte de la junta directiva lo hacemos de manera voluntaria y desinteresada. Ningún cargo es remunerado, todos continuamos con nuestra labor asistencial habitual sacando tiempo para reuniones, contestar correos y asesorar a los socios. Nuestra función es defender a los anestesiólogos de la Comunidad de Madrid en el ejercicio libre de nuestra profesión. Pertenecemos a la FEAPA (Federación Española de Asociaciones Profesionales de Anestesiólogos), desde Enero de 1996, fecha de su fundación.

La junta directiva actual se constituyó en septiembre de 2015, por lo tanto no tenemos responsabilidad en temas anteriores a esta fecha. Cuando aceptamos la representación de un colectivo adquirimos la responsabilidad de defenderlo y no buscamos aplausos por cada logro porque ese es nuestro compromiso. Igual que no sentimos la necesidad de expresar públicamente nuestro apoyo a la anterior presidencia de la SEDAR en los diversos manifiestos en defensa de nuestra especialidad en el tema de las anestesias para las técnicas de endoscopia digestiva, porque eso es lo que esperamos de ella. Sin embargo en el caso del último manifiesto elaborado en el congreso nacional de 2017, que salió adelante con la oposición de su actual Presidente sí expresamos nuestra preocupación y sentimiento de desamparo. Por supuesto que nuestra especialidad es mucho más, pero sin duda es un problema de magnitud relevante. Y si desapareciera la conformación actual del pleno de la junta directiva ese documento no habría visto la luz.

El asunto esencial de la propuesta unilateral del Sr. Presidente de la SEDAR, - aquellos que lo deseen pueden descargarla de la web de la SEDAR y juzgar objetivamente sin necesidad de intermediarios - es el de incluir en el pleno de la junta directiva, artículo 19, citamos textualmente:

Tantos vocales como Vicepresidentes de las secciones que se encuentran reconocidas con arreglo a los presentes estatutos, quienes no podrán simultanear la vocalía con otro cargo de la junta”.

Y veamos ahora que dicen los estatutos en su capítulo V. Secciones y Grupos Científicos de Trabajo. Artículo 41. Citamos textualmente:

“El presidente nato de todas las Secciones es el Presidente de la SEDAR”.

Apartado 1.- “En el seno de la SEDAR podrán constituirse cuantas Secciones y Grupos Científicos de Trabajo se consideren necesarios, al objeto de velar por la constante elevación del nivel científico y profesional de sus miembros”.

Apartado 6.- “Las reuniones y actividades de las Secciones y Grupos Científicos de Trabajo deberán contar con la previa aprobación y el patrocinio de la SEDAR”.

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